Análisis de medios: “La exposición del dolor en la Fotografía de prensa”
La aparición de las primeras imágenes, publicadas en marzo de 1880 en el Daily Herald de Nueva York, dan paso a una nueva era en las comunicaciones. El nacimiento del fotoperiodismo entrega a las imágenes un rol relevante como elemento constructor de información. Las fotografías no sólo describen, sino que también complementan la serie de acontecimientos a través de la capacidad de transmitir emociones, trasladándonos a tales realidades... “Las fotografías de lo atroz ilustran y también corroboran lo que ha sucedido” (Susan Sontag)
En la última década hechos como la caída de las Torres Gemelas, los atentados en Madrid y Londres, o el tsunami que afectó las costas asiáticas; han conmovido al mundo entero, colocándonos en una disyuntiva en cuanto a la exposición del dolor ajeno. Nacen de esta forma apreciaciones subjetivas relacionadas con trabas tanto éticas como morales, presentes en la prensa, que terminan por censurar las imágenes del dolor. Frente a esto Susan Sontag, en su libro “Ante el dolor de los demás”, concluye: “La fotografía no puede ser la mera transparencia de lo sucedido. Siempre es la imagen que eligió alguien; fotografiar es encuadrar, y encuadrar es excluir”.
De esto podemos extraer diversos análisis, referidos a la exposición del dolor en las fotografías, o sobre el uso de estas imágenes en los distintos medios. Análisis que expone temas valóricos, editoriales, comerciales y socioculturales, pero que en su argumento central remite sopesar el valor informativo que las fotografías pueden tener con respecto a su valor emotivo.
Prensa Nacional: ¿Sensacionalismo o Recato?
El modo en que se desarrollan los medios en las diversas regiones del planeta, está marcado por factores socio-culturales y valóricos que determinan su postura frente a temas como la exposición del dolor “explícito” en los medios informativos. En nuestro país, reconocido como una de los más conservadores de la región, la gráfica utilizada en los medios escritos transita entre lo insípido y lo exagerado; portadas a fotografía completa y extensas páginas con miles de pequeños textos son algunos de los ejemplos.
A través de criterios aleatorios, la selección de tres periódicos nos permiten analizar este fenómeno con la simple comparación de sus principales características: Las Últimas Noticias el diario de mayor venta, caracterizado por sus controversiales portadas a fotografía completa; La Nación, periódico del estado, concentrado en la información política; y El Mercurio, uno de los medios escritos más clásicos y conservadores, caracterizado por sus extensas páginas. Para restringir e ilustrar el análisis, debemos situarnos en tres hitos informativos nacionales que conjugan las disyuntivas del uso de la fotografía y el factor preponderante de la exposición del dolor: la tragedia militar de Antuco, el volcamiento del bus perteneciente al comando de la entonces candidata Michelle Bachelet y el asalto con secuetro en una oficina de abogados en el centro de Santiago.
… Tragedia de Antuco... Accidente del comando de Bachelet
…Asalto con rehenes en el centro de Santiago en
De los casos anteriores se desprender dos formas de utilizar las fotografías como complemento a la información y como expresión del dolor. Tanto El Mercurio como La Nación emplean las imágenes como una muestra gráfica del acontecimiento, en un nivel similar al de las infografías. A consecuencia de esto, encontramos un exceso de planos generales que conducen a mostrar una simple evidencia de la noticia, sin mayor tratamiento o cuidado con la fotografía en cuanto al encuadre o la perspectiva, lo que empobrece la calidad y la sensibilidad de la escena.
En otro extremo se encuentra LUN, el cual explota la buena técnica de la fotografía orientada más a exacerbar las emociones convirtiendo las imágenes en un verdadero complemento capaz de entregar otro tipo de información muchas veces no contenida en los textos. Es por esto que es común la aparición de retratos, pues nos entregan los sentimientos internos de las personas a través de gestos y/o expresiones. Esta información extra (la emocional) es la que nos da un mejor contexto a la hora de enfrentarnos a los datos duros. También se ve beneficiada la transmisión de información al tener preocupación por las perspectivas y los encuadres, ya que estos le dan un valor agregado y particular a cada fotografía.
Sin embargo, en términos informativos si bien es un gran aporte esta dedicación hacia la toma fotográfica, el exceso de este recurso puede perjudicar al texto o incluso perjudicar al diario, adjudicándole un afán sensacionalista; o peor causar una redundancia, aburriendo el lector-espectador. En este sentido, un manejo ideal de la imagen se sustentaría en un contenido variado que sea capaz de plantear un equilibrio entre lo informativo y lo emocional; conciliando de esta forma el fin informativo de la prensa con el complemento visual.
De este modo el uso de la fotografía en los medios nacionales en cuanto al dolor, se relaciona con la exacerbación de las emociones. La mayoría de los medios continúa apegado a las reglas de informar objetivamente, lo que tiende a excluir la información emocional que se aprecia como subjetiva. En este sentido quienes se atreven a pasar esta línea corren el riesgo de ser despreciados y tratados peyorativamente, justificando su editorial gráfica como una forma de vender y de convertir la información en espectáculo. Esta limitante hacia la expresión de las emociones tiene mucho que ver con la línea editorial de cada medio y su concepto de ética. ¿Qué podemos mostrar? ¿Qué queremos que la gente vea? En este sentido podríamos decir que a La Nación no le interesa mostrar el dolor sino más bien informarlo desde cierta distancia. Por otro lado El Mercurio, bajo una línea conservadora, se involucra un poco más pues, le da cabida a las expresiones de dolor pero desde una mirada más lejana, más dedicado a mostrar el contexto en el que está sumido el dolor que la expresión misma de este en una suerte de narración paralela. Desligándose de esta línea, Las Ultimas Noticias toma el riesgo de mostrar a las personas vivenciando su dolor y no solo mirándolo. Esto provoca mayor cercanía pues quienes nos informan no son ni los rescatistas ni los salvadores, sino quien sufre directamente.
Es así que podemos observar que los medios en general le tienen algo de temor a la muestra de sentimientos, especialmente de dolor, pues este en ocasiones puede ser confundido con el sensacionalismo. Sin embargo, con el texto adecuado y con un buen manejo de técnicas fotografías, las posibilidades de caer en él se disminuyen de manera considerable.
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